Sobre los casos de feminicidio en SUCRE el 2016

Hoy por hoy hablar de feminicidios, se reduce a la expresión de cifras, 104 el último año en total, 28 en La Paz, 27 en Cochabamba, 6 en Chuquisaca. Etc. Sin embargo , este dato de realidad reducida a la expresión numeral, ciertamente no expresa nada.

En primera instancia es importante puntualizar que 6 casos en una determinada región no es más ni menos importante que 28 o 27 de otra región, la pregunta es ¿Por qué siguen sumándose las cifras?, ¿Qué pasa detrás de cada caso?, y ¿Qué similitudes tienen los casos entre sí?. En este sentido, buscando comprender que un feminicidio, no es solo un nuevo número, y no debe ser mirado como un caso aislado sino más bien como un conjunto vidas, sueños de mujeres que han perdido la vida ante nuestra mirada, ponen a nuestros departamentos y nuestro país en un contexto regional y mundial donde predomina un sistema patriarcal en el que las leyes no están pudiendo frenar la violencia.

Es así que en primera instancia, este primer artículo, intenta responder y ver qué similitudes existen en los casos entre sí. En Sucre, la capital de Bolivia, se han revisado 6 casos, 5 de ellos tipificados como feminicidio y 1 como asesinato no esclarecido contra una mujer. Esta información fue recogida a partir de un trabajo de monitoreo y seguimiento al tratamiento informativo de medios de comunicación masiva.

 

Sucre ha registrado 6 casos de feminicidios el 2016

 

Las edad de las víctimas

  • 11 a 20 años (2 casos) 33%
  • 21 a 30 años (1 caso) 17%
  • 31 a 40 años (3 casos) 50%

Las edades que tenían las víctimas en el momento que sus vidas fueron cegadas nos dice que en un 50% tenían entre 31 y 40 años de edad, seguidas de un 33% de mujeres jóvenes incluso menores de 20 años y solo se registra un caso en el rango de 21 a 30 años.

La edad de los agresores

  • 11 a 20 años (1 caso) 17%
  • 21 a 30 años (3 casos) 50%
  • No se sabe (2 casos) 33%

En el caso de los agresores o feminicidas el 67% está comprendido por debajo de los 30 años de edad, configurándose incluso la presencia de un feminicida adolescente de 17 años. Eran muy jóvenes. En 2 de los casos que representan un 33% del total, las edades de los agresores no fueron identificadas.

En la mayoría de loscasos, el agresor es el esposo o concubino

En todos los casos el asesino ha sido su pareja sentimental, en todos los casos se ratifica la figura de Feminicidio Íntimo ya que las víctimas tenían una relación íntima con sus agresores.

Esta realidad responde a lo que sucede tanto en el ámbito nacional como internacional. Es importante puntualizar que el feminicidio íntimo es la consecuencia de la violencia más extrema infringida por la pareja, prolongada por años pero silenciada por la víctima en la “privacidad” del hogar. Es aquí donde la afirmación en “problemas de pareja no hay que meterse” se desmitifica, ya que el apoyo-intervención de la comunidad, familiares, estado pueden hacer la diferencia entre la vida y la muerte.

  • Concubino (5 casos) 83%
  • Esposo (1 caso) 17%

¿Como fueron asesinadas las víctimas de feminicidio?

La vida del 66% de las víctimas fue asesinada a golpes, este dato no tiene que ver con golpes fortuitos sino desarrollados con azaña y premeditación. Tal es el caso de Marileni Garnica asesinada con un golpe en la cabeza con un combo, por su concubino quien antes de asesinarla la apuñaló en el estómago. Este caso ya tiene sentencia, con 30 años para Fidel Choque.

Un 17% representa a una de las víctimas que fue tirada de un barranco estando en estado de gestación por su esposo, quien tras empujarla la abandonó, la víctima murió agonizando por lo golpes propiciados por la caída.

  • Estrangulada (1 caso) 17%
  • Golpeada (4 casos) 66%
  • Tirada de la peña (1 casos) 1%

En los 6 casos registrados en el 2016 en el departamento de Chuquisaca no se registraron agresiones sexuales previas, pero si brutalidad y premeditación.

Este primer acercamiento a datos detrás de la cifras de feminicidio en el departamento de Chuquisaca, respaldan la argumentación teórica de la vigencia latente en nuestras sociedades del sistema patriarcal y machista que otorga a los hombre el poder de decidir sobre la vida o muerte de las mujeres.

Bolivia es uno de los países del continente americano con la legislación más avanzada para tipificar y sancionar la violencia contra la mujer. Pese a ello, los índices y la gravedad con la que se presenta no han disminuido, por el contrario, se han incrementado tanto en cantidad como en crueldad. Ésta situación demuestra que, para que una política de Estado sea efectiva, el marco normativo no es suficiente, requiere de una serie de mecanismos que la activen y hagan efectiva.